15/10/09

EPIGRAMAS PARA UN DESAHUCIO

I
Vuelves armado de terciopelos y conjuros,
con voz de mieles escancias candoroso tu sed de alondras,
sin pensar que el tiempo camina ya espaldas,
y las estaciones doblegan tu ansiedad con sorna.

II

Ya no hay balcones para colgar guirnaldas.
Las estancias de ensueños y letargos
se acomodan en recintos escarpados,
en reto a desahucios de insistente soniquete.

III
Implorar es un lenguaje caduco en mi epitafio.
Tus plegarias destilan zumos agrios,
antídoto que ratifica la voluntad
de estar absuelta de quimeras.

IV

Transitan las estaciones entre lazos que anudan.
Ansias que apelmazan el alma en un quebranto.
Sentir es un rumor en mar calmo.


10/10/09

QUIZAS ESTABA PREDESTINADO .. Mercedes Pérez




Quizás estaba predestinado
que pasaran otoños y primaveras
sin sentir la caída de las hojas
ni el olor emergente de una flor

Quizás estaba predestinado
que pasaran veranos e inviernos
sin que el sol encendiera las mañanas,
y la luna arrebatara sus sombras..

Quizás estaba predestinado
que gimieran las estrellas
quemándome en su vivida luz
consumiendo mi tiempo en un reloj sin cuerda

Quizás estaba predestinado
ser talada como un árbol maduro
arrancando raíces de la tierra
borrando sustento y memoria.

Quizás estaba predestinado
volver a empezar, barriendo las nieblas indulgentes
donde las aves fugitivas vuelan
huyendo de duelos invernales

Quizás estaba predestinado
alzar el vuelo como el Ave Fénix
guiada por sus plumas de fuego
y perderse en el vértice de chopos de otoño.

Quizás estaba predestinado
despedirse con suaves besos
de los secretos guardados
y de las arrugas de otros tiempos.

Quizás estaba predestinado,
que tras la hibernación,
hallara en el umbral del crepúsculo
los suaves acordes de una caricia.

Quizás estaba predestinado
dejarse mecer por el murmullo del viento
y no dejar que la calina sepulte de umbría
mi exhortación de sol.

03/10/09

SOMBRAS. Mercedes Pérez


En las arrugas del tiempo se quedó fruncida la memoria,
descubro una mirada entre las sombras
desnudando la noche que tizna palabras molidas,
buscando murmullos de mis presos recuerdos.

Son tus ojos perdidos en aquel acantilado,
tus manos transitando laberintos de papel,
tus largos pasos recorriendo distancias amputadas.

Te concibo tibio con pasos furtivos
y trato de tocarte en el destierro de un sueño
sin perder el juicio en mis mudas pisadas.

La ausencia es eterna y extraña,
en la noche me atropellan las voces del silencio
libando la postrera gota de tu nombre y escupirla.

Acaso el universo ría mis tormentos, y mi alma
quede quebrada contra una roca de otro mar
mientras se ahoga una lágrima en mi vientre.

Más estoy viva, briosa, fuerte y sobrevivo,
aún así, quiero soñarte ..
que mueras o nazcas entre mis sábanas
como una sombra que se evapora en la noche
y continuar mi senda entre sombras, miradas y palabras.

07/09/09

NOSTALGIA. Mercedes Pérez



Quiero romper la corteza del tiempo,
enmarañada en las ramas del pasado ..
soltar ataduras que aprisionan este pesado recuerdo.
Laberinto oscuro que me empuja al abismo,
lugar donde asir mis nostalgias.

¡Cómo aflige tu ausencia!

En la noche insondable
surges en sueños desolados,
te espero tendida en una nube de fantasmas.
Aún me atan los grilletes del tiempo ...

Reflejo tu semblante
en la memoria marchita de los días.
Veo la misma máscara, el mismo vestuario
y la misma escena ... repitiéndose.

Recorro el mismo camino
regresando al mismo lugar
y al cerrar los ojos ...
mis sueños se iluminan en la pupila yerta de la noche.

Entraré en un círculo etéreo
de calima y distancia
donde mi soledad gélida
more en el más lejano lugar de tu alma.

04/09/09

PAISAJE (Cañón de Rio Lobos). Soria. Mercedes Pérez



Pegado está en mi piel el musgo del recuerdo.
Septiembre,
el cielo revestido con velo plomizo
en el preludio del camino.

Pasos seguidos de otros pasos
peregrinaban por el cañón calizo.
El silencio se quebraba
con el canto de alondras esteparias, alimoches y petirrojos.

Se ciñe el camino entre pinos y encinas,
entre sabinas y enebros,
sendas serpenteantes y sombrías
con aromas de espliego, sabia y tomillo.

Reinaba una magia inquieta
sintiendo la presencia de muchas vidas,
pequeños seres cabalgando entre las ramas
sorteando piedras de los arroyos
como puentes que esquivan el agua entre la inmaculada jara.

Dejando atrás el lóbrego follaje
se alzaban verticales paredes, como templos,
atestadas de grutas y cavernas donde anidan cornejas y grajos,
rocas con marcadas huellas de tiempos pasados.

Solo nuestros ojos hablaban ,
como si un encantamiento turbase las palabras.
Nuestras miradas quedaban reflejadas
en aquellos estanques de aguas mansas
adornadas de nenúfares y peces plateados.

Asentados en la cumbre
los majestuosos buitres observaban.
Pájaros remontando el cielo en un océano verde,
el vuelo solemne de las águilas se iba perdiendo en la calima.

Al borde del antiguo cenobio templario,
en el frescor de la hierba,
nuestros cuerpos cansados yacen.
Miramos al cielo ...
Una corte de halcones, buitres y águilas
danzaban festivos un acompasado vals.

Septiembre-2006

03/09/09

PENSAMIENTOS PARA UN POEMA. Voz: Isabel Sánchez



Si me preguntan porque escribo
les diría que tengo necesidad de amar.
Tengo las manos colmas de flores,
la boca llena de soledad,
un profundo dolor en mi costado
y un cansancio ancestral.

Escribo como sumiso epitafio,
desde la oquedad de mi pecho abierto,
desvelos,
penumbras,
instantes y sueños

Mi pluma se va en arrebatos sin doblegarse,
acelera su réplica incisiva
y redime con severa parsimonia,
recovecos,
pánicos,
desconsuelos y tristezas.

Dono mi alma a los versos sin dueño
borrando todo nombre impregnado de ansiedad,
y clamo al cielo con vértigo sempiterno
una oración en cada poema
para dejar el parto amargo
de recordar.

31/08/09

LLUEVE. Voz: Isabel Sánchez



Llueven derrotas continuas.
Llueven cansancios, acritudes,
temblores, ausencias, perfidias,
alevosías en ir y venir incesante,
ráfagas, tempestades,
derramando angustia.

Como único sosiego,
lluvia a raudales en el pecho.

Llueve.

Llueven palabras derruidas.
calles de destiempos,
engranajes herrumbrosos,
malicia engalanada de inocencia.

Camino embarrado en soledades,
torrente en sinrazón de desatinos.

¿Cómo atrapar desalientos fabricando olvidos,
desandarse de experiencias
con manos enfundadas en incredulidad y desaliento?.

Llueve,
llueve,
llueve...

30/08/09

DESCUIDOS. Mercedes Pérez



Descuidé cosas sencillas
como mirar entre cristales
descubriendo gorriones de verano,
cubrirme de gasa blanca
traslúcida como el aire
y tomar las alamedas de la mano.

Perdí el olor fresco de la mañana,
el sabor a cacao y su burbujeo,
alzar la vista imaginando
aterciopeladas siluetas blancas
bailando en azulados cielos
y ese empezar el día con alas entre los dedos.

Vuelve a seducirme mirar a los hombres
descubrir miradas con sueños,
ver que sus pasos son largos,
que el ingenio de sus palabras acuna, susurrante,
como una caricia de plumas en invierno.

Regresa esa deleitosa pereza
de recrear el sosiego con celindas
deambulando por un tapiz de amapolas,
percibir una nota detenida de violín
excitante y temblorosa como piel enamorada.

Los relojes enmudecen lisiados
me recojo en el borde de tus sueños,
la noche es un lecho con almidón de quimeras,
vienes como brisa que despierta
mi silencio cálido y mi regocijo.

31/07/09

EL FARO. Voz: Isabel Sánchez



El faro allí solitario,
pareciera dar vida al espíritu,
-halito de desahogos-
donde reposa la mirada ensimismada
de trajines abismales.

Al mirarlo,
somos dos,
y el desamparo emigra
hacia tierras deshabitadas.
Su luz y el alma,
se custodian cual amantes.

Náufragos en solitario
caminan bajo las estrellas,
y ya la soledad se despuebla.

El faro hace guiños en comunión con el alma,
compañía estática y soberbia,
compañero de soledaded,
orfandad y desabrigo.

30/07/09

LIBERAR SUEÑOS. Mercedes Pérez



Por temor al atropello de las horas infaustas,
a los sueños encarcelé poniéndoles rejas.
Alguna vez los vulnero
y liberándose a mi cordura, se enfrentan.
Son como ruiseñores cantando a la luna
anunciándole la primavera.

Más, el temor, ese truhán
que espía en las sombras,
aminora la rienda a la entelequia
desvaneciendo la exultación de ella..

Escuché mi alma enlutada,
clamando con vehemencia,
que la vida no contempla
la ejecución de los sueños.

Hoy, en el fuego de la verdad,
calcinaré esas funestas rejas
que limitan las libertades a mis ensueños
mermando la ilusión para ser feliz.

VUELVES TRISTEZA. Mercedes Pérez



Vuelves a abrazarme sin recato
abusando de mi propia locura
valiéndote de la apatía
de mi propio abismo.

Suplico se aleje, más su tenacidad
irrumpe en mis desvelos,
adornada de arrogancia,
insolente y provocadora.

No da tregua a sencillas distracciones,
fustigadora, desafiante, doliente.
Te acomodas en mi estancia
pretendiendo escuche tus éxitos y vanidades.

Te jactas de tus diplomas
ausentes de toda bienvenida
en mis habitaciones vacías
en mi inmóvil mirada.

Cuando parta –lo hará, la conozco-
navegaré por otros mares,
caminaré de puntillas por las nubes
y haré sonreír al corazón.

Hasta que, nuevamente, vuelva a debutar
prodigando sus virtudes en mi casa,
retando mis sueños inacabados
y ganar, en este día, mi lucha.