16.2.12

HORA DE CENIZAS


Hoy no cantan las cenizas
ni escucho los latidos de la noche,
me sabe amarga la alborada,
 en mi lecho se retuercen de llanto las ausencias.

Temo perder la sombra en cada esquina
a cada instante de lluvia silenciosa,
cuando escapan hebras mutiladas por los dedos
y me visto de ruinas amputadas.


Miro los relojes confiscados,
sus espacios de parásitos ausentes,
y alarma el breve tiempo que resta entre las manos,
para doblar campanas en misceláneas estériles.

Es tarde para matar silencios,
las estaciones delatan furibundas su fatiga,
pertrechada agonía en carreras maltrechas,
odisea titánica, en puzles contra reloj.









3.2.12

NUEVA YORK.


Hacer estas entradas en bloque de “nuestros viajes” es porque  cierran el espacio donde teníamos nuestras fotos “Slide” (a partir de marzo), por lo cual decidimos hacer estos videos,  es la razón de “viajar seguido” (broma). 

GIJÓN

31.1.12

11.1.12

LATIDOS 5º

Sesharin


I

Odio la adulación pegajosa
donde esconden la doblez los miserables,
dibujando su sonrisa a contrapelo.

II

Cuantas veces he pensado en clausurar la fantasía
que hacen los momentos mas amargos
al salir de la abstracción.

III

Echo de menos la ternura
cuando el aire viste de vacío,
el frio me entumece y se
encrespan las entrañas.

IV

De mezclar mi nombre con ausencias,
la memoria derrama sus impostas,
y no encuentro la sombra de mis pasos.

V

Hoy dolieron más que nunca
sus miradas extenuadas,
la piel que habito acusa
un cansancio atávico.

8.1.12

FANTASMAS

Sesharin

Un día más un paso al frente,
un día para la desolación,
que dilata esta hostilidad que me confunde,
sin mas discernimiento que esto que soy,
una marioneta desmañada con
huesos roídos a punta de estilete
cargando el mundo a las espaldas.

No hay lucha,
porque no creo en la vida.
La muerte puede ser más dulce
que esta agria visión que estremece mis entrañas

No, no tengo manos para llevar los estandartes
en esta lucha cuerpo a cuerpo,
tratando de robar el aire a los espantos .

No encuentro adversario capaz de sorprenderme.

Estos campos de batalla
son mis pensamientos,
que explotan como bombas personales,
teniendo que apartarme a cada paso,
para seguir la huella fiel que lleva a la cordura.

6.1.12

REGÁLAME. Mercedes Pérez



Regálame el bamboleo de una hoja de otoño
Una ventana con cortinas al viento
Un destello en la mesa de caoba
Un suéter perfumado de inviernos.
Una cita de luciérnagas en el patio
Un nido distraído de luceros
Una conspiración de lunas
cobijando brillos en la noche
Una estrella vergonzosa y sonriente.
Regálame la sombra de una encina
De un miércoles cualquiera,
Un ramo de atardeceres de septiembre
Iluminado en el ocaso
Un inventario de risas
Un peine con caricia
Un guante con saludo
La huella de un zapato.
Lo esperaré moldeando con los dedos la greda
En una imagen sonriente y con los brazos abiertos