14.4.09

LÁGRIMA. Mercedes Pérez



Llevo esta lágrima oculta
que no se dilata en la pupila,
la que a nadie agravia
ni se vanagloria del desconsuelo.

Lágrima eterna y callada,
obstinada, ingrata y delicada lágrima del dolor,
intensamente clavada .
¡Lágrima mía! que no das armisticio a mi alivio,
dañas y nublas,
poniendo un brumoso velo en mis ojos,
siempre latiendo, esforzando no exhibirse
quedando mutilada.

Ojos que se agostan como ánforas vacías,
como la tierra infecunda, privada de escarcha.
Lágrima perseverante que no ha calado
el desierto estéril de mi amputada vida.

Jamás la verás ..
porque en el sosiego de mi pena
se ha convertido en nácar,
para poder mirarla se necesita un alma
y tú .... careces de alma para admirarla.

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