16.4.09

AHORA Y EN LA HORA. Isabel Sánchez


No maldigo otro nombre
que pueda descartar mi propio nombre,
porque podría maldecir mi propia estima,
y crear un estigma frenético en los labios.

Lamer heridas tras puertas desterradas de una infamia,
reclamará una razón para que odie,
incrustando vacío mortal entre mis ojos.

La razón por la que escarbo entre tu sombra,
es esa necia obsesión de amar tanto.
-que no es signo de tristeza o de nostalgia-
es que difumino la amargura que me acosa
para poder fingir que no lo hago.

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