12.9.08

MEDITACION. Isabel S, Vizcaíno


Quiero detenerme en esa orilla del camino
en que me siento especial.
Refugiarme a la sombra del árbol
que goza de un olor determinado para el ser.
Respirar el aroma que dilata el mundo,
donde reposa el alma con solo percibirlo.
Esencia que intuyo y reconozco,
inundando arterias ateridas
- melodía en la que soy libre de volar-

Entonces me interrogo,
¿cual es la razón de ese acto intrínseco,
ese pálpito supremo que convoca a dos almas
en una misma melodía?.

Y me pregunto por esa oración,
que sirve para conjugar el verbo amar,
por ese estremecimiento que conmueve
el latido en cada parpadeo,
y esas ganas infinitas de sentir ese murmullo que amordaza,
dejando el alma en descampado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por tu visita y tus comentarios.